jueves, 17 de noviembre de 2011

Conclusiones de la Tarea No. 1

¿Cómo lograremos que el estudiante sea el centro del proceso de aprendizaje?


1.    El docente debe cambiar su forma de pensar y sobre todo ajustarse a las necesidades, intereses y expectativas que poseen las nuevas generaciones, por cierto que son  muy diferentes a las que nosotros teníamos cuando  éramos niños y adolescentes.  Debe ver al  discente ya no como un mero receptor de información, pasivo y al que se le brinda toda la información para hacerle más “fácil” su labor  y su aprendizaje, sino, como un elemento activo dentro del proceso de enseñanza aprendizaje al cual se le debe dar la  oportunidad de  formarse como  persona autosuficiente y autodidacta.   Seguir en “lo de siempre” es una forma de pensar que está muy alejada de la realidad, ya que en lugar de agilizar el proceso enseñanza-aprendizaje, estamos formando “personas” dependientes, carentes de un autoaprendizaje y de sentido analítico y de responsabilidad.
2.    Debemos estar conscientes de que la era actual está pidiendo a gritos que nuestros estudiantes sean personas más participativas, capaces de buscar información, seleccionarla y  evaluarla; que  sean creativos, críticos y autocríticos con ellos mismos y con la sociedad en la que viven. El alumno “moderno” debe ser consciente de su realidad, de su autoformación y de su papel en la sociedad.  Debemos recordar también que ellos aprenden más rápido en relación a como nosotros trabajamos y que el hecho de vivir en esta era de la información y la comunicación, implica que posee habilidades y destrezas en el uso de las nuevas tecnologías y  que sobrepasan con creces el conocimiento que nosotros tengamos de ellas.
3.  El docente debe convertir en un tutor y moderador virtual, que sea realmente un comunicador y que  deje su papel de “sabelotodo”.  Del alumno: para que pueda hacer uso de la interactividad que se genera en el uso de estas tecnologías, que sea más conciente de su proceso de enseñanza-aprendizaje y que  pueda construir y reconstruir por medio de ellas su pensamiento y por ende su visión del mundo.  Es, en definitiva,  un binomio donde el cambio de uno va a afectar e influenciar  el cambio del otro. 


¿Cómo los docentes logramos apoyar la formación en valores a través de la Web?


Las TIC  deben ser incorporadas de acuerdo a las necesidades e intereses de los alumnos y al nivel en el que se encuentran.  Esta incorporación debe ser progresiva y no abrupta y sorpresiva, como suele suceder en algunos casos.
Debemos recordar que la Enseñanza en Medios y Tecnologías de la Información y Comunicación tiene que estar fundamentada en tres ámbitos: educar en los medios, con los medios y para los medios.  Esto significa que se debe educar en el estudio de los medios en sí, buscando estrategias de aprendizaje y enseñanza con los medios e incentivar en el alumno actitudes que fomenten el consumo selectivo, el espíritu crítico y el criterio personal.
Nuestro reto es lograr que nuestros estudiantes se sientan así y que hallen en estas tecnologías formas diferentes de comunicarse y que por medio de ellas puedan expresar sus inquietudes, intereses y motivaciones, olvidándonos de la idea de la frialdad  y violencia tan relacionadas y estereotipadas con ellas. Podemos seguir siendo humanos, aún si las utilizamos.

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